SAN EDUARDO "EL CONFESOR"
5 de enero
1066 d.C.



   Nació en Islip, cerca de Oxford, era hijo de Etelredo II, rey de Inglaterra y santa Emma, hermana de Ricardo II, duque de Bretaña. San Eduardo II “el Mártir” fue su tío. A causa de la invasión danesa del rey Suenon de 1013, fue exiliado en su juventud, durante 35 años, en Normandía (en el exilio le acompañó su hermano Alfredo y su madre), aunque al año siguiente su padre recuperó el trono. En este periodo recibió la noticia de la muerte de su padre y de su hermano mayor, Edmundo, heredero del trono y subió al poder Canuto, hijo de Suenon. Los campos fueron arrasados, los labriegos y nobles muertos a espada. Toda Inglaterra estuvo sumida en el caos más espantoso. Por si fuera poco, un día llegaron unos emisarios que dijeron venir con buenas intenciones para llevarse a Inglaterra a los dos hermanos. Alfredo creyó en sus patrañas y... recibió la muerte.

   Para colmo de males, su madre, un día desapareció para casarse con el rey usurpador. Eduardo quedó solo y huérfano. Pero no se desalentó. Se refugió en la oración donde esperó la luz y la fuerza para resistir y vencer: "Señor, Padre mío, no tengo a quien volver los ojos en la tierra. Por ello acudo a Ti, seguro de que vas a venir en mi ayuda. Mi padre murió después de una vida de desgracias. La crueldad ha destruido a mis hermanos. Mi madre me ha dado un padrastro en mi mayor enemigo. Mis amigos me han vuelto la espalda. Estoy solo, Señor, y mientras tanto buscan mi vida. Pero tú eres el protector del huérfano y en Ti está la defensa del pobre. Ayúdame, Señor".

   Con la muerte del rey danés invasor, Canuto el Grande, y la influencia de Godwin, conde de Kent, llegó al trono de Inglaterra en 1043. Eduardo es el ultimo rey anglosajón antes de la invasión normanda. Reinó durante 23 años, velando siempre piadosamente por las vidas y el bienestar de sus súbditos, especialmente por los más necesitados. Se casó con Edith la hija de Godwin, y que fue la esposa perfecta y con la que no llegó a consumar el matrimonio. "Eduardo fue un rey victorioso, pero no un gran rey. Fue un alma tersa, pero no un rey fuerte. Fue un hombre caritativo, pero no un monarca intrépido. Un rey poco autoritario." "Mucha oración, muchos ejercicios de piedad, poca comida, poca bebida, una vivísima caridad, estas son las normas que guiaron su vida hasta la vejez". Durante dos años tuvo que soportar las conspiraciones de Godwin -que ya en tiempos había asesinado a sus hermanos- y sus hijos Sven y Barold, a los que Eduardo tuvo que desterrar por sus desmanes y violaciones; Godwin se enfrentó al rey  y murió repentinamente en un convite en el momento de cometer perjurio.

   Atrajo hacia una vida de austeridad a su esposa. Al no poder cumplir su voto, hecho en Francia, de visitar las tumbas de Pedro y Pablo en Roma, lo sustituyó construyendo la basílica de Wesminster dedicada a san Pedro, y en donde está enterrado. La única guerra que turbó la paz de su reinado fue al socorrer a un aliado oprimido: Macbeth, el usurpador cuya historia inmortalizó Shakespeare, y que había asesinado en 1030 a Duncan, rey de Escocia, cuyo hijo Malcom se había refugiado en territorio inglés. Gracias a su ayuda, en 1054, se venció a Macbeth.

   Según una leyenda, su atributo: el anillo, estuvo siete años en el cielo; para poner a prueba su caridad, san Juan Evangelista se disfrazó de mendigo y pidió limosna al rey, quien al tener vacía la bolsa le dio su anillo de oro. Al cabo de siete años, a un peregrino inglés que se encontraba en Palestina, se le apareció san Juan y le dio el anillo para que se lo entregase al rey, anunciándole que no tardaría en entrar en el Paraíso.

   Un cronista escribió: “No poseía ninguna de las brillantes cualidades que causan admiración por que en realidad son sólo fuente de pesar. No podía jactarse de haber conseguido grandes victorias o llevado a cabo conquistas; pero sacrificó todos sus intereses personales para dedicarse por completo a la felicidad de su pueblo. Inglaterra gozó bajo su reinado de una paz tan prolongada como no había existido medio siglo antes de él”. Guillermo el Conquistador le sucedió en el trono. Murió un 5 de Enero y su festividad se celebra el 13 de Octubre, por ser la fecha de la traslación de sus reliquias por santo Tomás Becket a la abadía de Westminster.

   La canonización de San Eduardo tuvo lugar en 1161 por el Papa Alejandro III. Su fiesta se celebra no sólo en Inglaterra, sino en toda la Iglesia de Occidente desde 1689. Copatrono de Inglaterra y de la familia real inglesa.

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(Pbro. José Manuel Silva Moreno)