PÍO VIII
1829-1839 d.C.


   Nació en Cingoli, el 20 de noviembre de 1761, fue electo el 31 de marzo de 1829. Murió el 1 de diciembre de 1830. Pertenecío a una familia de nobles y asistió a la escuela jesuita de Osimo, tomando más tarde cursos de ley canónica en Boloña y Roma.

   En Roma se asoció con el maestro Devoti, y le asistió en la compilación de sus “Institutiones” (1792), y cuando Devoti fue nombrado como Obispo de Anagni, Xaverio fue su vicario general. Más tarde ocupó esta misma posición bajo el mando del Obispo Severoli en Cingoli, y después, llegó a ser provost de la catedral de su ciudad natal. En 1800 Pío VII le nombró Obispo de Montalto, que muy rápidamente fue intercambiado por el de Cesena.

   Bajo la dominación francesa fue arrestado, rechazó hacer el juramento de lealtad ante el Rey de Italia, y fue llevado a Macerata, luego a Mantua, y finalmente a Francia. En 1816, el papa le nombró cardenal, y en 1822 le hizo Obispo de Frascati y Gran Penitenciario. En el cónclave de 1823, Castiglione estuvo entre los candidatos al papado.

   En la elección de 1829, Francia y Austria estaban deseosas de elegir un papa moderado y de disposición de temperamento, y Castiglione fue el elegido, luego de cinco semanas de deliberación. Su reinado, que duró veinte meses, no fue caracterizado por ocurrencias notables. En abril de 1829, la Ley de Emancipación Católica, fue aprobada en Inglaterra. Mediante la misma, los católicos podían tener puestos en los parlamentos y ocupar cargos públicos.

   León XII había tomado gran interés en la Emancipación Católica, pero no pudo vivir para verla convertida en realidad, en ley. El 25 de marzo de 1830, Pío publicó el Breve “Litteris altero abhinc”, en el cual declara que el matrimonio puede ser bendecido por la iglesia cuando las promesas apropiadas, respecto a la educación católica de los niños, han sido hechas; de otra manera, el padre debería solamente asistir pasivamente durante la realización de la ceremonia.

   Bajo la conducción de su sucesor, este asunto llegó a ser motivo de conflicto en Prusia, entre los obispos y el gobierno. Los últimos meses del pontificado fueron problemáticos. En Francia, la Revolución de Julio rompió con el rey, y le obligó a huir, llegando a ser substituido en el trono por una rama de jóvenes de Orleáns. El papa reconoció con reticencia, al nuevo régimen.

   El movimiento que también afectó a Bélgica y Polonia, se extendió incluso a Roma, donde un grupo de cabonari con veintiséis miembros, fue descubierto. En medio de un clima de ansiedad y cuidados, Pio VIII, cuya constitución física siempre había sido delicada, murió. Antes de que la coronación del nuevo pontífice tuviera lugar, la revolución estalló en los Estados Papales.

   El carácter de Pio VIII fue amigable, y tuvo la reputación de su aprendizaje, estando especialmente versado en ley canónica, numismática, y literatura bíblica. Además, fue un hombre extremadamente consciente. Por tanto, ordenó a todos sus parientes, a su llegada al trono de pontífice, que renunciaran a las posiciones que tenían.

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(Pbro. José Manuel Silva Moreno)